En Proyecto Las Perdices transformamos una casa residencial con la misión de lograr una atmósfera que conjuga modernidad, calidez y diálogo con el entorno. Cada decisión en el diseño apuntó a potenciar la vida cotidiana, aprovechando la luz, las vistas y los matices del paisaje.
Principios de diseño
Paleta orgánica y tonos neutros: usamos materiales y colores inspirados en la tierra —madera clara, grises suaves, crudos— que aportan serenidad y cohesión.
Texturas y escala humana: introdujimos texturas sutiles (tejidos naturales, detalles en revestimientos) para generar calidez sin recargar.
Detalles proyectados a medida: mobiliario pensado para cada rincón, iluminación personalizada y elementos que armonizan funcionalidad y estética.
Desde el ingreso se percibe un vestíbulo acogedor que abre hacia la sala de estar, donde predominan vistas al jardín. Los espacios sociales fluyen con continuidad visual, y el comedor se vincula con la cocina manteniendo unidad de diseño. Las habitaciones se aislan sutilmente con una paleta más suave y ambiente tranquilizador. En cada rincón, cuidamos las transiciones: pasillos que no son meros accesos sino pequeñas pausas visuales.
El resultado es un hogar que dialoga con su contexto natural, en donde lo contemporáneo se siente cálido y vivible. Un espacio pensado para habitarse con calma, armonía y autenticidad.
